El Final de la Era de la Iglesia, ... y Después

 

Capítulo 1

 

¿Qué está sucediendo?

 

¡Vemos iglesias alejándose de la verdad de la Biblia!    

    Dondequiera que dirigimos nuestra mirada, vemos que las iglesias están cada vez más alejándose de la verdad de la Biblia, y siguiendo su propia sabiduría. Están saliéndose de las normas de la Biblia y desarrollando sus propias normas. También vemos que hay muy pocos individuos dentro de las iglesias que están preocupados por la fidelidad de su iglesia o de sus propias doctrinas. Quizá exista preocupación de que esas “iglesias liberales” sean infieles a Dios o que este “culto” es malo. Sin embargo, cuando hablamos de individuos examinando sus propias posiciones doctrinales o las posiciones de su iglesia, no hallamos mucho de esto. En muchas iglesias, efectivamente, las confesiones constituyen la autoridad más alta. Las confesiones han estado ya por tanto tiempo y los líderes de la iglesia no las cambiarán. Cualquier idea nueva es probada contra las confesiones, pero no con la Biblia. Si la idea no cuadra con lo que la iglesia cree o las confesiones, es rechazada.

    Unos cuantos creyentes dentro de una iglesia pudieran ponerse nerviosos y hablar con su pastor o con un anciano, pero sus sugerencias no tienen mucho impacto. Por cierto, estas personas probablemente hallarán que su iglesia continúa alejándose más en doctrina y práctica de las verdades de la Biblia.

    Si examinamos honradamente nuestra propia iglesia o las iglesias en general, encontramos muchas áreas en las cuales las verdades de la Biblia han sido hechas a un lado. Si hubiésemos hecho el mismo examen hace 50 o 100 años, tendríamos que concluir que la mayoría de las iglesias de ese entonces eran mucho más fieles. He aquí una muestra de áreas en las cuales las iglesias se han alejado de la Biblia. Un examen cuidadoso podría agregar muchos más asuntos a esta lista.

    A. Divorcio y nuevo matrimonio. La Biblia claramente ordena que el esposa está atada a su esposo hasta la muerte.

I Corintios 7:39:

La mujer casada está ligada a su marido por la ley mientras él vive.

Romanos 7:1-3:

¿Acaso ignoráis, hermanos (hablo con los que conocen de leyes), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que este vive? La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido. Así que, si en vida del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera; pero si su marido muere, es libre de esa ley, de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera.

    Por tanto, no tiene que haber divorcio y nuevo matrimonio. Pasajes tales como Mateo 5:32:

Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

 y Mateo 19:9:

Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.

están siendo usados para enseñar que el divorcio y el nuevo matrimonio son permisibles. Sin embargo, un estudio cuidadoso de la Biblia muestra que este no es el caso. La iglesia tradicionalmente ha entendido correctamente esto, pero en los últimos 50 años, esta norma ha sido completamente hecha a un lado, de manera que la tasa de divorcio es tan alta dentro de las iglesias como en el mundo secular. Virtualmente todas las denominaciones han hecho provisiones para el divorcio, y el resultado de esto ha sido un gran daño sobre la sociedad. Hay hogares destrozados, hijos mezclados, padres solteros, etcétera.

    Sin embargo, ninguna denominación está tratando con la raíz del problema, es decir, cómo podemos detener la plaga del divorcio y retornar a la santidad del matrimonio. La solución es regresar a las normas Bíblicas de no divorcio, ni nuevo matrimonio, pero no vemos esto sucediendo. (Para más información acerca de las normas Bíblicas para el matrimonio, póngase en contacto con Family Radio y solicite el folleto “Lo que Dios Juntó...”).

    B. El Día de Reposo Dominical. Dios ha establecido el domingo como el Día de Reposo Nuevo-Testamentario. Es el día del Señor, un día para ser usado totalmente en las cosas del Señor. Es un día para adoración, evangelismo, entrenamiento de nuestros hijos en las cosas del Señor, estudio Bíblico, visitar aquellos que necesitan ánimo, etcétera. Las iglesias históricamente han guardado este día exclusivamente para las cosas del Señor. Quizá ellas no entiendan totalmente el Día de Reposo Dominical, y lo han confundido con el día Séptimo de Reposo del Antiguo Testamento, pero no obstante, fue guardado bastante de acuerdo con la Biblia. Sin embargo, en los pasados 50 años, este día ha sido tornado en un día de placer, un día para nuestro placer, y no para el placer de Dios. Dios nos advirtió de esto en Isaías 58:13 y 14:

Si retraes del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas “delicia”, “santo”, “glorioso de Jehová”, y lo veneras, no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová. Yo te haré subir sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la heredad de tu padre Jacob. La boca de Jehová lo ha hablado.

    Virtualmente todas las iglesias se han alejado de Dios en esta área. (Para una explicación detallada de los versículos bíblicos que explican el Día de Reposo Dominical, póngase en contacto con Family Radio y pida el folleto: “¿Domingo: el Día de Reposo?”).

    C. Evangelios de Señales y Prodigios. En los pasados 50 años, las iglesias que ponen de relieve “las lenguas” que se describen en I Corintios 12, 13 y 14 han aumentado enormemente, hasta el punto que casi todas las denominaciones han sido impactadas. 

I Corintios 12, 13 y 14:

Por lo tanto, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla. Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.

    Las lenguas son frecuentemente parte de aquellas iglesias que son las de mayor crecimiento en nuestros días, y es muy difícil hallar pastores que afirmen definitivamente que esto no es de Dios. Las lenguas son un fenómeno a nivel mundial, manifestadas en las iglesias de más rápido crecimiento en el mundo.

    Adicionalmente a las lenguas, muchas de estas iglesias también ponen de relieve otra clase de milagros, incluyendo el milagro llamado “caer hacia atrás”. Sin embargo, Dios finalizó su revelación divina cuando completó el último capítulo del último libro de la Biblia. En Apocalipsis 22:18 y 19, Dios indica que no debe haber adición alguna o disminución de este “libro”. 

Yo advierto a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

El libro en cuestión solamente puede tratarse de la Biblia.

Apocalipsis 22:9 y 10:

Pero el ángel me dijo: ¡Mira, no lo hagas!, pues yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas y de los que guardan las palabras de este libro. ¡Adora a Dios!. Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

Hebreos 10:7:

Entonces dije: “He aquí, vengo, Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí”».

    Por consiguiente, una vez terminada la Biblia allá por el año 95 D.C., eso dió fin a toda revelación divina. Esto significa que el fenómeno de hablar en lenguas dentro de la iglesia de Corinto había terminado. Con ello habían terminado las otras señales y prodigios que ocurrieron durante los días Bíblicos. Sin embargo, la raza humana por naturaleza no está satisfecha con un Evangelio que consiste en confiar solamente en la Biblia; ella busca algo más, algo tal como un mensaje milagroso de Dios. Dios no se acomodará a este deseo, pero Satanás, a medida que está tomando su asiento (gobierno) en la forma corporal externa, va a proveer mensajes sobrenaturales.

II Corintios 11, 13-15:

Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

II Tesalonicenses 2, 1-4:

Con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu ni por palabra ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. ¡Nadie os engañe de ninguna manera!, pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto, que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

    Dios advierte que una de las señales de que estamos cercanos al fin es la aparición de esos falsos cristos que vienen con evangelios de señales y prodigios.

Mateo 24:24:

Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos.

Cubriremos este tema con mucho más detalle más adelante en este estudio.

    D. Gobierno y el lugar de las mujeres dentro de la iglesia. El lugar de las mujeres dentro de la iglesia es otro ejemplo de la decisión tomada por la iglesia de cambiar la ley de Dios para acomodarla a las ideas de los hombres. Existe una presión tremenda de aceptar mujeres en el púlpito y mujeres que gobiernan y que tienen autoridad dentro de la iglesia. Esto es absolutamente opuesto a la ley de Dios.

I Corintios 14:34:

Vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar, sino que deben estar sujetas, como también la Ley lo dice.

I Timoteo 2:12:

No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.

    También, Dios ha dado reglas estrictas en relación al liderazgo en la iglesia.

I Timoteo 3:

Palabra fiel: «Si alguno anhela obispado, buena obra desea». Pero es necesario que el obispo sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; que no sea dado al vino ni amigo de peleas; que no sea codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); que no sea un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino ni codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Y estos también sean sometidos primero a prueba, y luego, si son irreprochables, podrán ejercer el diaconado. Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien a sus hijos y sus casas, porque los que ejerzan bien el diaconado, ganarán para sí un grado honroso y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

    No solamente los líderes tienen que ser hombres, sino también tienen que ser casados, con hijos, dando evidencia que ellos pueden gobernar sus propios hogares. También, muchas otras calificaciones se dan para estos gobernadores. Por tanto, la mayoría de hombres no califican para el liderazgo. Aún así, las iglesias de hoy día están poniendo a hombres solteros y a hombres casados sin hijos. Las iglesias han escogido seguir su propio camino y hacer caso omiso de la ley de Dios.

    E. Música. Durante siglos, la iglesia ha sido bendecida con música cristiana piadosa, en la cual tanto palabras como música glorificaban a Dios. Las palabras de la música expresaban principios espirituales importantes. Estas palabras ayudaron a animar a los creyentes en las verdades de la Biblia. Cuando los creyentes pensaban en estas palabras, se edificaban en la Palabra de Dios. Sin embargo, hoy en día es diferente. Hay mucho menos substancia en las palabras hoy. A menudo se cantan himnos que tan solo repiten frases cortas. Estas frases tienden a ser muy superficiales en su contenido espiritual. También, el sonido está modelado conforme a la música del mundo. Muy a menudo se escoge música mundana, tal como el “rock-and-roll”, y las palabras son simplemente cambiadas a palabras de la Biblia. Uno tiene dificultad en distinguir la música del mundo de la música Cristiana contemporánea, ya que es difícil entender las palabras. La música Cristiana se ha convertido efectivamente en música del mundo porque no se puede diferenciar entre las dos.

    No obstante, la Biblia indica que la música está asociada con la adoración y debería reflejar la naturaleza santa de Dios. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, la palabra “adoración” se identifica con inclinarse. Es decir, cuando adoramos a Dios, nos estamos inclinando delante de Dios, estamos reconociendo Su gobierno sobre nosotros. Estamos mostrando que deberíamos estar temblando delante de Dios porque El es santo. Este es el marco apropiado para la música de la iglesia. La música cristiana debería reflejar la naturaleza santa de Dios. Debería ser música que refleja la idea de “inclinarse” delante de Dios, la idea de que Dios es Su Majestad Eterna quien debe de ser temido y admirado en asombro. La música de la iglesia a través de las edades generalmente ha reflejado esto tanto en sus palabras como en sus sonidos. Sin embargo, hoy la música de la iglesia está cercanamente modelada por aquella del mundo.

    F. Salvación sólo por Gracia. La Ley de Dios ha sido cambiada en que se enseña popularmente que la salvación no depende totalmente de la gracia de Dios sóla. Se enseña que Dios ha provisto para la salvación de cada individuo de la raza humana y que de esta manera la salvación depende del hombre por ser quien toma la decisión. De su propia libre voluntad, dicen algunos, el hombre puede aceptar o rechazar la salvación. Así, la salvación ultimadamente sería la unión de la obra de Cristo en la cruz y la obra del hombre aceptando a Cristo, ambos habrían contribuido a la salvación del individuo.
    Esta mala enseñanza desecha toda clase de leyes de la Biblia. No se le da ningún reconocimiento a la enseñanza Bíblica de que el hombre está muerto espiritualmente y que no tiene ningún deseo de buscar a Dios.

Efesios 2:1-5:

Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).

Romanos 3:10 y 11:

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.

    También niegan la verdad de que Cristo fue a la cruz para salvar a Su pueblo de sus pecados.

Mateo 1:21

Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

    El resto del mundo debe comparecer en el Día del Juicio y dar cuenta de sus pecados.

II Corintios 5:10:

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

    Esta enseñanza falla al no enfrentar declaraciones tales como Apocalipsis 17:8:

La bestia que has visto era y no es, y está para subir del abismo e ir a perdición. Los habitantes de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

    Aquí se nos dice que solamente algunos tienen sus nombres escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo.

    Además, la Biblia nos dice que creamos en el Señor Jesucristo, es decir, que confiemos en él por todo lo que El ha hecho para nuestra salvación, y eso incluye el hecho que desde la fundación del mundo, Dios escogió a quienes El salvaría, y por tanto se ha obligado a Sí mismo a salvar a aquellos a quien El ha escogido.

Efesios 1:4-10:

Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de él. Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado. En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia. Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en el cumplimiento de los tiempos establecidos, así las que están en los cielos como las que están en la tierra.

    Sin embargo, aquellos que creen que el hombre tiene libre voluntad efectivamente están indicando que no confían en Cristo para salvarlos en Su tiempo y a Su manera. Quieren una salvación en la cual ellos, en sí mismos, son los garantes, es decir, ellos pueden salvarse en cualquier momento que quieran por medio de simplemente alargar la mano y aceptar a Cristo. De este modo, no tienen que esperar que Dios actúe. De esta manera, ciertamente ellos no confían en Dios de ninguna manera. Pero si ellos no confían en Cristo, quien es Dios eterno, entonces no son salvos, porque no creen en El. El resultado de Dios salvándonos es que creemos en El, que nuestra voluntad ha sido quebrantada, y que confiamos en todo lo que Dios ha declarado en la Biblia tocante a la salvación.
    Hasta cierto punto, la enseñanza perniciosa del libre albedrío ha plagado la iglesia a través de toda la historia Nuevo-Testamentaria, pero en nuestros días presentes ha invadido a casi toda congregación. Así, estas congregaciones ya no tienen el plan de salvación de Dios. La salvación que ellos ofrecen está diseñada por hombres y no salvará a ninguno de la ira de Dios. ¡En qué terrible situación se ha metido la iglesia!. Para más información, póngase en contacto con Family Radio y solicite el libro “Bautismo: El Lavamiento de Nuestros Pecados”, o el libro “Plan Magnífico de Dios para Salvación”.

    G. El Evangelio de hoy: Un evangelio social. Toda la gente tiene tres aspiraciones: Uno, libertad política. 2, seguridad económica. Y 3, libertad de enfermedades. Toda la humanidad desea estas bendiciones, y los pastores y maestros cada vez más incorporan estos deseos a sus evangelios. El evangelio social, que tiene gran preocupación por los físicamente hambrientos, se está convirtiendo en la prioridad número uno. Los predicadores dicen que la ética Cristiana demanda que todos los hombres tengan libertad política. Se cree que la iglesia debe hacer todo lo que pueda a fin de proveer medicinas y médicos al mundo, y también se cree que la iglesia puede esperar que Dios proveerá buena salud (incluso sanidades milagrosas) a quienes clamen el nombre de Jesús.
    Estas aspiraciones no tienen nada que ver con el Evangelio de la Biblia. Esto se prueba por la parábola del hombre rico y Lázaro.

Lucas 16:

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama”. Pero Abraham le dijo: “Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá”.

Entonces le dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”. Abraham le dijo: “A Moisés y a los Profetas tienen; ¡que los oigan a ellos!”. Él entonces dijo: “No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán”. Pero Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos”.

    El hombre rico con todo su dinero pudo comprar muchas, muchas libertades que eran negadas a otros. El podía pagar los mejores médicos y las mejores medicinas. Verdaderamente él tenía seguridad económica.
    Lázaro, por otra parte, era un mendigo. Tenía llagas que eran lamidas por los perros. No tenía seguridad económica alguna, y tenía mala salud. Su libertad política no tenía consecuencias. ¿Cuál de estos dos hombres necesitaba más el Evangelio? Conforme al evangelio social de hoy, es obvio que Lázaro tenía la más grande necesidad, ¿pero era así? Tanto el hombre rico como Lázaro necesitaban igualmente el Evangelio. Dios abre la cortina de la eternidad y el hombre rico se ve en el infierno y Lázaro en el seno de Abraham, figura que simboliza los cielos. El mendigo, Lázaro, tuvo todo en esta vida porque fue salvo. El hombre rico no tuvo nada porque no fue salvo. De seguro esto enseña que el evangelio socio-político no tiene nada que ver con el Evangelio de salvación.    

    El Evangelio está interesado en las necesidades espirituales de la humanidad. Solamente dentro de la congregación el Evangelio se ocupa de las necesidades físicas.
    Muchas doctrinas y prácticas que prevalecen hoy día, presentan evidencias de que la iglesia ha vuelto a redactar las leyes de la Biblia. Ciertamente, las congregaciones están siendo animadas a seguir un programa de salvación diferente de aquél que se encuentra en la Biblia.

    H. Predicando todo el consejo de Dios: Infierno y condenación. Una cosa espantosa es que existe muy poca predicación acerca del infierno y de la condenación, pero el infierno es aquello de lo que somos salvos. Toda clase de mensajes de salvación están siendo presentados con el tema general del amor de Dios, siendo la idea de que sería saludable y sabio llegar a identificarse con el Señor Jesucristo. Estos mensajes implican que al aceptarlo a El, las cosas van a salir bien y la vida tendrá un propósito y significado.
    ¿Cómo podrá alguien salvarse si no sabe de qué está siendo salvo?. ¿Cómo puede él saber de qué está siendo salvo, a no ser que se estudie cuidadosamente y se le enseñe diligentemente de que a causa de los pecados está bajo la ira de Dios?. El está sujeto a la condenación eterna. Tiene que ser enseñado de qué necesita ser salvo.

    Uno puede temer la condenación eterna en forma correcta solamente si las revelaciones Bíblicas de la naturaleza terrible del infierno son enseñadas. Dios no puso tan numerosas referencias Bíblicas tocantes al horror y certeza de Su ira tan solo para llenar espacio. Estas advertencias tienen que ser leídas, enseñadas, discutidas, y deben infundir temor a la humanidad. Si estos pasajes son descuidados, no es todo el consejo de Dios.

Hechos 20:26 y 27:

Por tanto, yo os declaro en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos, porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.

    Será un evangelio del hombre y no el Evangelio verdadero.
    Estas son sólo unas cuantas áreas en las cuales las iglesias han abandonado las verdades de la Biblia. Si alguno hace un examen cuidadoso de su propia iglesia, verá otras áreas en las cuales su iglesia se ha apartado de la Biblia.

¿Habla la Biblia de esta apostasía?

    Hemos visto algunas de las áreas en las cuales las iglesias de hoy se han apartado de la Biblia. Hay muchos más asuntos que podrían agregarse a esta lista. Vemos que la Biblia ya no es la autoridad final. Cuando un miembro preocupado de la iglesia se acerca con un versículo que no concuerda con algo que su iglesia enseña y pregunta a su pastor o anciano acerca del versículo, la respuesta no es muy animadora. Se esperaría que los pastores y ancianos tiemblen delante de la Palabra de Dios si ellos descubriesen que han estado sosteniendo una doctrina contraria a la Biblia. Pero, generalmente, no encontramos esto.

    Así que, la pregunta es: ¿Habla la Biblia de este alejamiento?. ¿Predice la Biblia lo que estamos viendo hoy?. La respuesta es, ¡Sí!, La Biblia habla definitivamente de esta apostasía. La Biblia definitivamente predice que esta apostasía vendría. Tal como veremos en este estudio, Mateo 24 así como otros muchos pasajes definitivamente están hablando de este tiempo. Leemos en los versículos 21 y 24 de Mateo capítulo 24:

Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

    El versículo 21 nos habla de un tiempo futuro de gran tribulación. Es una tribulación que es tan grande que jamás ha habido tal tribulación en la historia del mundo. Luego, el versículo 24, nos dice del carácter de esta tribulación.

    Es una tribulación espiritual que plaga las iglesias. Note que los falsos cristos están surgiendo. Puesto que Cristo ha trabajado en las iglesias, estos falsos cristos, de quien es jefe el mismo Satanás, trabajarán en la iglesia. Esa es la razón por qué son llamados falsos cristos. Estos falsos cristos vienen con todas sus falsas doctrinas, lo cual es lo que vemos en las iglesias hoy.

    Note las señales que Dios nos da. Es decir, ellos vienen con señales y prodigios. Tal como lo mencionamos antes, evangelios de señales y prodigios, incluyendo lenguas, prevalecen en la iglesia de hoy, como en ningún otro tiempo de la historia. Esta es una evidencia grande. A medida que continuamos en este estudio, aprenderemos mucho más acerca de esos evangelios de señales y prodigios.

    Dios también indica que vendrá un tiempo en la historia en el cual Satanás será victorioso sobre el cuerpo de creyentes. Leemos en Apocalipsis 13:7:

Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dió autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

    Los santos son aquellos en las iglesias y congregaciones. Le fue dado a Satanás hacer guerra contra el cuerpo de creyentes y vencerlos. Observe que “le fue dado a él”. Dios le ha dado esta victoria. Leemos en Apocalipsis 9:1-3:

El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dió la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.

    La “estrella” aquí es una referencia al Señor Jesucristo; El es el único con la llave del pozo del abismo. El pozo del abismo es una referencia al infierno. Cristo es quien desató a Satanás para que venga contra la iglesia. Esto explica lo que fue leído en II Tesalonicenses 2:1-4, que nos dice que el hombre de pecado (Satanás) tomará su asiento en el templo.

Con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu ni por palabra ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. ¡Nadie os engañe de ninguna manera!, pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto, que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

    A partir de Primera a Corintios 3:16 y 17 sabemos que el templo es una referencia a la forma colectiva de la iglesia; las iglesias y congregaciones:

¿Acaso no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios está en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

    El hombre de pecado es Satanás, y finalmente el “sentarse” es gobernar. Entraremos en más detalles en cuanto a estos versículos más adelante en este estudio.

    El libro antiguo-testamentario de Daniel habla también de este tiempo. Sabemos esto porque Dios nos ha llevado a ver hacia atrás en el libro de Daniel en Mateo 24:15:

Por tanto, cuando veáis en el Lugar santo la abominación desoladora de la que habló el profeta Daniel, (el que lee, entienda). 

    Leemos en Daniel 7:21 y 25:

Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía.

Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta el tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

    El versículo 21 es muy similar a Apocalipsis 13:7:

Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

    Satanás es el “cuerno pequeño” que hará guerra contra las iglesias y prevalecerá. El cambio de “los tiempos y la ley” se refiere a Satanás obrando en las iglesias para cambiar las reglas de la Biblia. Esto se identifica exactamente con lo que hemos visto. En el breve listado anterior, podemos ver muchas áreas en las cuales las iglesias han cambiado las leyes de la Biblia para acomodarla a sus propios deseos.

    Por tanto, podemos ver de esta pequeña muestra de versículos que la Biblia habla de este tiempo, y que es un tiempo espantoso, porque Dios no solamente ha permitido que las iglesias abandonen la fe, sino también ha designado a Satanás como gobernador de las iglesias. Debemos recordar que “sentarse” o “tomar el asiento” significa gobernar.

    Por consiguiente, podemos ver que la Biblia no guarda silencio en cuanto a la apostasía que vemos hoy. En realidad, la Biblia tiene muchísimo qué decir acerca de lo que está sucediendo hoy en día. A medida que continuamos en este estudio, veremos que la “Gran Tribulación” que estamos experimentando hoy día está muy bien documentada en la Biblia. Existen muchos más pasajes que describen el tiempo en el cual estamos viviendo.

¿Cuál es la reacción de Dios a la apostasía de las iglesias?

    Hemos visto que las iglesias y congregaciones se han alejado de las verdades de la Biblia, y que hay poco o ningún temor de Dios en los corazones de los líderes de la iglesia hoy. En tanto que hemos comparado lo que las iglesias hacen y enseñan contra la Biblia vemos la violación irrespetuosa de las leyes de Dios. Hemos visto también que la Biblia no calla acerca de este tiempo, sino al contrario Dios ha declarado que este tiempo llegaría, y que sería un tiempo horrible. Hemos visto estos dos puntos importantes, y ahora somos enfrentados con la siguiente pregunta lógica: ¿Cuál es la reacción de Dios frente a esta rebelión manifiesta? ¿Dios sólo se va a sentar tranquilamente mientras todo esto está ocurriendo? ¿Dios sólo ha escrito esto para que los creyentes no se escandalicen cuanto esto suceda? ¿Va Dios a permitir todo esto sin ninguna reacción?

    Veremos que la Biblia contesta estas preguntas con un definitivo ¡NO! Miremos brevemente unos cuantos pasajes a manera de introducción con este tópico. Primeramente, leemos en Primera de Pedro 4:17 y 18:

Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?.

    Dios está diciendo que Su juicio comienza en Su propia casa, en Sus iglesias y congregaciones.

    El juicio en el día final se describe en Apocalipsis 20:11-15:

Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.

    Ahora, tal como en el juicio final del día postrero cuando Dios no mostrará misericordia, veremos en este estudio que no hay misericordia en el juicio de Dios sobre la iglesia.

    Ciertamente ésta es una situación espantosa para todas las iglesias; es una situación de tal magnitud que Dios habla de ella en muchas partes de la Biblia. Por ejemplo, Dios habla acerca de este mismo juicio en Jeremías 25. En Jeremías 25, Dios amplía la explicación de Primera de Pedro 4:17. Leemos en Jeremías 25:16-26:

Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas. Y tomé la copa de la mano de Jehová, y dí de beber a todas las naciones, a las cuales me envió Jehová; a Jerusalén, a las ciudades de Judá y a sus reyes, y a sus príncipes, para ponerlos en ruinas, en escarnio y en burla y en maldición, como hasta hoy; a Faraón rey de Egipto, a sus siervos, a sus príncipes y a todo su pueblo; y a toda la mezcla de naciones, a todos los reyes de tierra de Uz, y a todos los reyes de la tierra de Filistea, a Ascalón, a Gaza, a Ecrón y al remanente de Asdod; a Edom, a Moab y a los hijos de Amón; a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes de Sidón, a los reyes de las costas que están de ese lado del mar; a Dedán, a Tema y a Buz, y a todos los que se rapan las sienes; a todos los reyes de Arabia, a todos los reyes de pueblos mezclados que habitan en el desierto; a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam, a todos los reyes de Media; a todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra; y el rey de Babilonia beberá después de ellos.

    Si examinamos cuidadosamente este lenguaje, vemos que tiene que estar hablando del Día del Juicio. Observe cómo Dios enfatiza el juicio sobre todas las naciones del mundo. El lista muchas naciones conocidas de ese tiempo y luego hace transición para hablar de todas las naciones que están “sobre la faz de la tierra”. Esto solamente puede tratarse del juicio final, el Día del Juicio en el último día. Note también dónde comienza este juicio. Comienza en Jerusalén y en Judá. Esto hace un paralelo con I Pedro 4:17. También vea los versículos 28 y 29:

Y si no quieren tomar la copa de tu mano para beber, les dirás tú: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tenéis que beber. Porque he aquí que a la ciudad en la cual es invocado mi nombre yo comienzo a hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos; porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos.

    Observe la reacción de Dios si las gentes del mundo se quejan de que el juicio ha venido sobre ellos. Dios declara que aquellos en el mundo que no han tenido conexión con las iglesias de Dios serán juzgados porque Dios primeramente ha comenzado con Su propia casa. Dios insiste que El no hace acepción de personas. Su juicio sobre los no salvos en las iglesias no es menos severo que sobre aquellos que están fuera. Vemos el paralelo exacto entre Jeremías 25 y Primera de Pedro 4:17 y 18. El juicio comienza primeramente con el cuerpo externo, el pueblo de Dios, las iglesias y congregaciones, luego pasa a todo el mundo. Ninguno podrá quejarse de que Dios sea injusto porque El comenzó con Su propio pueblo.

   Así que, Dios está usando dos pasajes paralelos para indicar que cuando llegue el juicio final, este comienza con las iglesias y congregaciones. Estas son la Casa visible de Dios que podemos ver en el mundo hoy.

    Por tanto, Dios está enseñando en estos dos pasajes que no guarda silencio en todo este abandono de la fe. Todo lo contrario, el juicio de Dios ya ha comenzado, y comenzó en las iglesias. Veremos más esto a medida que avanzamos en este estudio. La respuesta de Dios es que el tiempo ha llegado para que el juicio comience en la casa de Dios.
    Como prueba adicional de que Dios no guarda silencio, podemos examinar cómo Dios ha tratado con Su pueblo en el pasado. Podemos ver la paciencia de Dios con la nación de Israel en el libro de los Jueces. Vemos la paciencia continua de Dios en Primera y Segunda de Samuel y en Primera y Segunda de Reyes. En realidad, esto es pararelo a la paciencia de Dios con las iglesias y congregaciones del Nuevo Testamento. A medida que estudiamos Apocalipsis 2 y 3, podemos ver que la mayoría de las siete iglesias ya estaban en problemas con Dios, indicando que aun en el principio de la era del Nuevo Testamento, habían problemas en las iglesias.

    Contra la iglesia de Éfeso, Apocalipsis 2:4:

Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, arrepiéntete y haz las primeras obras, pues si no te arrepientes, pronto vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar.

    Contra la iglesia de Pérgamo, Apocalipsis 2:14-16:

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. Por tanto, arrepiéntete, pues si no, vendré pronto hasta ti y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

    Contra la iglesia de Tiatira, Apocalipsis 2:20-23:

Pero tengo contra ti que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos para fornicar y para comer cosas sacrificadas a los ídolos. Yo le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. Por tanto, yo la arrojo en cama; y en gran tribulación a los que adulteran con ella, si no se arrepienten de las obras de ella. A sus hijos heriré de muerte y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón. Os daré a cada uno según vuestras obras.

    Contra la iglesia de Sardis, Apocalipsis 3:1-3:

Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives y estás muerto. Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir, porque no he hallado tus obras bien acabadas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete, pues si no velas vendré sobre ti como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

    Contra la iglesia de Laodicea, Apocalipsis 3:15-18:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad. Pero no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y estás desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Y unge tus ojos con colirio para que veas.

    No obstante, Dios persistió con las iglesias del Nuevo Testamento por más de 1900 años, tal como hizo con Israel. Sin embargo, llegó el tiempo cuando ese juicio cayó sobre Israel por su creciente maldad. Para las 10 tribus del norte, llegó en 709 A. C. y para las dos tribus del Sur, conocida como Judá, llegó en 587 A.C.    Tal como leemos en Hebreos 13:8:

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

    Así, que sabemos que de la misma manera como Jesucristo trató con Su pueblo en el Antiguo Testamento, podemos esperar la misma cosa para Su pueblo - las iglesias y congregaciones - en el Nuevo Testamento. Por consiguiente, tenemos evidencia Bíblica adicional de que el juicio de Dios ha caído sobre la iglesia.

    Una cosa que queremos notar es que cuando Dios ha juzgado a Su cuerpo colectivo en el pasado, fue un juicio completo. El destruyó completamente a Israel, las 10 tribus norteñas en 709 A.C. Luego, en el año 587 A.C. destruyó totalmente a Jerusalén y el templo. Por tanto, podemos esperar una destrucción similar completa del cuerpo colectivo otra vez.

    Al continuar en este estudio, veremos evidencia Bíblica abundante de que las iglesias están bajo el juicio de Dios.

¿Qué espera Dios de los creyentes?

    Estamos comenzando a ver que las iglesias y congregaciones están bajo el juicio de Dios. Esto explica por qué vemos la apostasía que vemos, y por qué los pastores, ancianos, y oficiales de la iglesia no están preocupados realmente en ser totalmente fieles a la Palabra de Dios. Esta es la razón por la cual cuando un individuo en la congregación se pone nervioso acerca de cómo su iglesia se está saliendo de la Biblia y habla a su pastor, muchas veces es ignorado o rechazado.

    Ahora bien, tenemos que enfrentar la pregunta: Dado toda esta apostasía y dado que el tiempo del juicio de Dios ha comenzado para las iglesias, ¿Cuál es la reacción que Dios espera de parte del creyente?. ¿Espera El algo de mí?. ¿Debo continuar asistiendo a mi iglesia como siempre lo he hecho?. ¿Está Dios dirigiendo Su Juicio solamente sobre las iglesias “liberales”?. Seguramente mi iglesia está todavía bajo la bendición de Dios y mi pastor todavía está predicando de la Biblia, así que no tengo que preocuparme mucho en cuanto a estas cosas.

    En verdad, Dios tiene mucho qué decir al creyente hoy, y espera algo del creyente. Sin embargo, a fin de entender el mandato de Dios para el creyente hoy, vamos a retroceder y estudiar el plan completo de Dios de la salvación a través del tiempo. Veremos que lo que está sucediendo hoy no es una situación aislada, sino que se ajusta perfectamente dentro del plan de Dios de los “tiempos y sazones”. Continuemos nuestro estudio ahora mirando el plan de Dios para salvación a través de la historia del mundo.

 

 


CAPÍTULO 2
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